Sin palabras
La máquina de escribir
Yace en un rincón
Cubierta
Por el polvo de varios meses,
Sin palabras.
Hace tiempo que nadie
Exprime su tinta
—ahora reseca—
para extraerle
palabras negras
que den vida
A un folio en blanco.
Ya no se oye
Su golpeteo rítmico
En las mañanas de la oficina
Y frente a ella
Brilla
La pantalla del ordenador.
Sin palabras.